sábado, 25 de abril de 2009

Recuerdos de la alhambra


- Joder Alejandro, que lo pago yo.
_ De ninguna manera Marina, si ya es demasiado lo que han hecho por mi. Ademas, ya me hicieron el favor de conseguir las entradas para la alhambra que de otra manera hubiera sido imposible, ya escuchaste que se han agotado desde hace meses.
-Lo se, pero tu eres la visita.
_Pues si, pero ya me pase de gorrón. Creo que lo mas justo es que me dejes invitarte siquiera el desayuno y la gasolina.
- Pues no, cuando yo vaya a México no me dejaras pagar nada, y ya me dirás lo mismo que te estoy diciendo ahora.
_Parece que esta discusión no va a llegar a ningun lado, (pfffff) muchas gracias Marina, en serio muchas gracias por todo.
- Ya pues, no es nada.

Así empezaría uno de los mejores días de mi vida. Cogimos el automovil (como bien dirían los españoles), era un chevy, algo viejo y de aspecto ruletero. Era bastante temprano, estaría casi amaneciendo. Se antojaba un cafe y algo rápido para desayunar, unas galletas o un pan. Ese día Marina estaría libre y podría acompañarme a uno de los lugares mas chingones que he tenido el placer de visitar. En verdad que insistí en pagar algo, no me fue posible.

_ Cuanto se hace hasta Granada?
-  Si pillamos la autopista y a buen paso...  seran unas dos horas y media.
_ Perfecto, crei que sería más. Nos da tiempo de echar el coto agusto.
-  jajajaja, me da mucha risa tu manera de hablar, a mis padres les has caido excelente, mi hermano opina que eres un tío cojonudo.
_ jajajaja y me dices de la manera de hablar, si no hubiera ya convivido tanto con ustedes, esperaría que eso fuera algo bueno. 
-   No se que tienes pero parece que eres caemebien.
_ Es fácil cuando se convive con gente tan especial como tu familia.
-  Seguro en México has de tener muchas chicas viendo por tí.
_ Ja... ese si que estuvo bueno.
-  Joder Alejandro, pero por que no?
_ pues creo que es la misma pregunta que yo me he hecho en algunas ocasiones.
-  Pues yo creo que eres un chico majísimo.
_ Muchas gracias Marina, yo tambien creo que eres muy chingona.
-  Creo que te iría mejor con las mujeres aca en España, seguro se pelearían por tí.
_ Pues en ese caso posiblemente me venga a vivir aca.
-  Lo dices en serio?
_ Que va, donde conseguiría trabajo. Además Igor dice que parezco gitano, que de de brincos si no me golpean aqui tambíen.
-  Ese puto de Igor, ya sabes que lo dice en broma.
_ Si lo se y en verdad me hace gracia, viniendo de cualquier otra persona posiblemente me enojaría pero sabiendo que es de él, no hay problema.
-  Pues ahora que lleguemos a Granada ya veras a puro gitano.
_ Pues en una de esas y me identifico y me quedo a vivir en una cueva.
-  Jajajajaja... estaría bien, te iría a visitar.

Tras una larga, pero agradable conversación, de todo un poco y de nada mucho, llegamos a nuestro destino. No hicimos parada previa alguna. Debíamos estar ahi puntuales, recuerdo nos pidieron fuera a más tardar a las 10. 
Sería una tía de Marina la que nos entregaría las entradas. Recuerdo costaban 12 euros. Todo es muy caro por allá, pero que mas daba si ni siquiera me habían cobrado la gasolina. La tía de Marina se rehuso a cobrarnos y nos aclaró que esas entradas las había podido conseguir por su cargo como guía. Las cosas no podrían marchar mejor...

Entramos a la Alhambra y nos pusimos a dar un paseo por nuestra cuenta. Habíamos quedado de vernos con la tía de Marina a las 11, ya que a esa hora daría una visita guiada y podriamos colarnos con ella sin tener que pagar la nuestra. Claro esta que por esos 12 euros no incluiría un guia, en que estaríamos pensando.

La visita todo un éxito, algo curiosa, ya que al estar en España, yendo a la Alhambra, uno pensaría en recibir una visita en español, la nuestra sería en ingles. No tuvimos problema y la tía de Marina resultaría ser muy simpática, se veía como todos los niños de esa visita disfrutaban mucho de sus comentarios y chistes que frecuentemente haría.
Terminamos la visita y nos dirigimos a casa de la abuela de Marina, ahí nos esperaba el resto de la familia, ya que ese preciso día cumplía años su prima. Fuimos a un restaurante de muy buena pinta, demasiado buena para mi presupuesto y mis fachas pense en ese momento, tras jalar mis bermudas y esperar que estas por arte de magia se agrandaran, cubrieran sus manchas y lucieran un poco mas nuevas.

Al ver los precios en la carta, senti como mi cartera de pronto pesaba la cuarta parte, no sabia ni que ordenar, todos pedían platillos de unos 20 euros. 20 euros son lo que en Eslovaquia equivaldría a 20 comidas en el comedor de la residencia. No seas tacaño pense, después de todo no has pagado por nada. Así que al igual que todos ordené algo del mismo precio. La comida fue excelente y la plática muy agradable. Creo que le caí bien a la abuela y en especial a la prima y a sus amigas. 

Llegaba el momento de la verdad, la cuenta se aproximaba. Creo que con mi refresco y demás estaría gastando aproximadamente 30 euros. Saque mi cartera y revise mi dinero, por suerte en la mañana había metido un billete de 50 euros. 
-Que estás haciendo? preguntó la abuela de Marina. 
_Sacando dinero para pagar la comida. 
- De ninguna manera, eres el invitado.
_Ya, pero la verdad me da mucha pena, ni siquiera me conocen. Seguro pensarán que soy un gorrón.
- Jajajajaja para nada, además nos has caido muy bien, eres un muchacho bastante majo. Marina ya nos había contado sobre tí y la verdad nos has caido muy bien.
_ Pues muchas gracias, no se que decir. En verdad muchas gracias. 

La comida habría terminado alrededor de las 5, ahí nos despedimos de la familia pero habíamos quedado en volver a la casa para pasarles unas cajas con fruta y verdura que la familia de Marina les había mandado, esas frutas y verduras hubieron sido cosechadas en casa de Marina. Del restaurante nos dirijimos hacia el monte, ahí encontraríamos un monton de casas-cuevas de los gitanos, donde al final estarían reunidos en una especie de plaza cantando y bailando al ritmo de la guitarra flamenca. Nos dió el atardecer ahi, escuchando esas melodías y viendo a la Alhambra, me preguntaba como algo tan ordinario por fuera sería tan extraordinario por dentro. Marina me explicó que por cuestiones de ataques, el exterior no era tan rico ya que podía ser dañado, además de hacer que el lugar se viera ostentoso y por lo mismo ser atacado con mas frecuencia. 

Hasta donde recuerdo, ese día solamente gaste un par de euros y serían para los gitanos que con su música hicieron que este día valiera todo de principio a fin.



Ahora que me siento tan solo con mis pensamientos, creo que lo que me gustaria sería poder en algun momento llegar a interpretar una tan magistral y nostálgica pieza como la que lleva por nombre el título de esta entrada.




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