El tiempo pasa de manera rápida, su estancia es tan imperceptible como aquel pequeño zumbido producido por una frecuencia de la cual sólo pocos se pueden percatar. Es escurridizo y dificil de atrapar, si nos descuidamos pasa de largo sin producir cambio alguno, ni bueno, ni malo, solamente se nos vá.
A veces siento que el tiempo se me va, hago las cosas que quiero hacer o por lo menos lucho por que se cumplan las metas que me he propuesto. Hasta la fecha he realizado casi todo lo que dije en aquel momento en el cual me encontraba frente a mi jefe en aquella pequeña, pero ambiciosa agencia de publicidad en la que tuve a bien trabajar por el breve o largo periodo que comprendia la huida de mi casa.
Ahí estaba yo preguntandome por que sería que me hallaba sentado frente a mi jefe justo a la hora de salida del trabajo junto a mi compañera y amiga Adriana, bien conocida como Arly, apodo puesto debido a la confusión de dos nombres a cuenta de mi otra compañera y amiga Paola.
El motivo de nuestra espera era un regaño por atrevernos a salir a la hora establecida, unicamente cumpliendo con el 100 % de nuestras actividades, sin atrevernos a regalar un poco más de nuestro tiempo, sin demostrar así, mayor interés en los proyectos y pasión por el trabajo. Eso, en resumen, serían las palabras que saldrían en aquel momento de la boca de mi jefe.
Esperé. Nos levantamos y al momento de dirigirnos hacia la puerta le pedi cinco minutos de su tiempo para contarle lo que en realidad me interesaba.
Cinco minutos fueron un decir, ya que estos, se extendieron hasta dar una hora y media de conversación, en la cual, expondría todos mis alcances; esas metas con las que he soñado alcanzar y ahora que veo hacia atrás y me fijo en lo que he logrado, me doy cuenta que se han ido cumpliendo sin haberme percatado hasta hace unos días. El regaño habría de pasar a una felicitación aunada del asombro de mi jefe por tener muy en claro lo que quiero y saber como lograr obtenerlo.
Entre esas metas se encontraban, el poder llegar a estudiar alemán, hacer mis cursos de 3d, hacer mis cursos de ilustración digital, terminar la tesis, irme a Oaxaca, hacer un servicio social que valiera la pena, ayudar a una comunidad, aprender de la comunidad, aprender de los alemanes que nos invitan a participar en ese proyecto, encontrar una maestria que me gustara, impartir clases de los programas que he ido aprendiendo a mis compañeros a precio razonable, tratar de integrar mis estudios y diversos gustos a una manera diferente de abordar la arquitectura, irme a Alemania a estudiar la maestria y mejorar mi alemán, dejar todo lo que tengo atrás, no ver para atras ni para tomar vuelo, volver algún día, recuperar lo mio, obtener más, enseñar lo que sé, aportar.
Me da gusto ver por lo que he pasado estos dos años y medio desde que regresé de aquel intercambio el cual habría de cambiar por completo mi forma de pensar y ver las cosas y darme cuenta que lo que he hecho hasta ahora ha sido lo que en verdad he querido y que he logrado la mayor cantidad de metas fijadas en el plazo deseado o incluso antes.
Ahora en febrero estoy dispuesto a terminar con varias que me habia fijado desde el tercer semestre de la carrera y por diversas circunstancias no habia podido lograr, de las cuales se abarcan todas las relacionadas con el proyecto de Oaxaca.
Si todo sale en orden, no me verán en un muy buen rato. Mientras tanto, a rockear como es debido.
A veces siento que el tiempo se me va, hago las cosas que quiero hacer o por lo menos lucho por que se cumplan las metas que me he propuesto. Hasta la fecha he realizado casi todo lo que dije en aquel momento en el cual me encontraba frente a mi jefe en aquella pequeña, pero ambiciosa agencia de publicidad en la que tuve a bien trabajar por el breve o largo periodo que comprendia la huida de mi casa.
Ahí estaba yo preguntandome por que sería que me hallaba sentado frente a mi jefe justo a la hora de salida del trabajo junto a mi compañera y amiga Adriana, bien conocida como Arly, apodo puesto debido a la confusión de dos nombres a cuenta de mi otra compañera y amiga Paola.
El motivo de nuestra espera era un regaño por atrevernos a salir a la hora establecida, unicamente cumpliendo con el 100 % de nuestras actividades, sin atrevernos a regalar un poco más de nuestro tiempo, sin demostrar así, mayor interés en los proyectos y pasión por el trabajo. Eso, en resumen, serían las palabras que saldrían en aquel momento de la boca de mi jefe.
Esperé. Nos levantamos y al momento de dirigirnos hacia la puerta le pedi cinco minutos de su tiempo para contarle lo que en realidad me interesaba.
Cinco minutos fueron un decir, ya que estos, se extendieron hasta dar una hora y media de conversación, en la cual, expondría todos mis alcances; esas metas con las que he soñado alcanzar y ahora que veo hacia atrás y me fijo en lo que he logrado, me doy cuenta que se han ido cumpliendo sin haberme percatado hasta hace unos días. El regaño habría de pasar a una felicitación aunada del asombro de mi jefe por tener muy en claro lo que quiero y saber como lograr obtenerlo.
Entre esas metas se encontraban, el poder llegar a estudiar alemán, hacer mis cursos de 3d, hacer mis cursos de ilustración digital, terminar la tesis, irme a Oaxaca, hacer un servicio social que valiera la pena, ayudar a una comunidad, aprender de la comunidad, aprender de los alemanes que nos invitan a participar en ese proyecto, encontrar una maestria que me gustara, impartir clases de los programas que he ido aprendiendo a mis compañeros a precio razonable, tratar de integrar mis estudios y diversos gustos a una manera diferente de abordar la arquitectura, irme a Alemania a estudiar la maestria y mejorar mi alemán, dejar todo lo que tengo atrás, no ver para atras ni para tomar vuelo, volver algún día, recuperar lo mio, obtener más, enseñar lo que sé, aportar.
Me da gusto ver por lo que he pasado estos dos años y medio desde que regresé de aquel intercambio el cual habría de cambiar por completo mi forma de pensar y ver las cosas y darme cuenta que lo que he hecho hasta ahora ha sido lo que en verdad he querido y que he logrado la mayor cantidad de metas fijadas en el plazo deseado o incluso antes.
Ahora en febrero estoy dispuesto a terminar con varias que me habia fijado desde el tercer semestre de la carrera y por diversas circunstancias no habia podido lograr, de las cuales se abarcan todas las relacionadas con el proyecto de Oaxaca.
Si todo sale en orden, no me verán en un muy buen rato. Mientras tanto, a rockear como es debido.
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