domingo, 8 de noviembre de 2009

de todo y de nada...

Sólo dos mesesitos de no haber escrito. La verdad me apena bastante y se perfectamente que no debe haber excusas para ello. Tiempo hay de sobra y uno debe de saber hacerse del suyo sin importar que tantas cosas haya por hacer en el día. La verdad, el mes pasado acabé con todo mi tiempo y de manchado, me lleve entre las patas al Davo (A.K.A. flequitos).

Por alguna extraña razón todo comenzó a salir muy mal y parecía que el día de mi titulación no sería cuando lo tenía pensado. Afortunadamente y en contra de todas las posibilidades conseguí la única fecha en la que se debía de dar esa exposición, que más que un examen, lo tomé como el momento preciso para poder enseñarle a la banda lo que me ha consumido año y medio de vida y algunos disgustos.

Creo que la presentación salió en orden y la banda dice haberle gustado; por mi parte, disfruté mucho ver a todos mis amigos regalándome una hora completa de atención y varias más, que serían dedicadas para echar un desmadre que habría de durar hasta las 3 de la mañana que fué cuando nos terminaron de barrer los pies en aquel pequeño bar de vecindario llamado 76.

La fiesta salió en orden y ni la chela ni la comida faltaron, cosa que me pareció excelente porque según, "El Manual de Carreño", es de muy mal gusto que una fiesta se termine por falta de refrescos de cebada. No estoy muy seguro en que capítulo se encuentra eso, posiblemente esté en la parte de anexos que yo creé, pero de cualquier manera siento que no debe suceder. Asistió casi toda la banda que estaba esperando; con los que no pudieron, espero poder echar después unas chelas aunadas de una buena charla sobre arquitectura.

Esas charlas de arquitectura, como solíamos nombrarlas el fortachon y yo, hasta donde recuerdo, de arquitectura no tenían nada pero nos dejaban una muy buena peda, muchas risas y buenas anéctodas.

Creo que el tema se está saliendo de rumbo, como suele suceder en casi todas mis entradas. Me parece que en esta se debe a que hay un gran hueco de 60 días en los cuales no hubo registro alguno de los acontecimientos que se llegaron a dar; y vaya que hubo varios, de los cuales está el aniversario de las luchas, el concierto de Rodrigo y Gabriela, algunas pedas buenas, otras no tanto, muchos momentos muy cagados, otros bastante estresantes, término de amistades e incio de otras. Si, parece que estos 2 meses han tenido demasiada información que espero poder llegar a plasmar en este sitio en algun futuro no muy lejano.

Si me aplico, podré retomar mi ritmo de 2 entradas por semana, que a mi manera huevona de ver las cosas, es bastante escritura, posiblemente para los demás sea muy poca.

Esta si que fué una entrada de todo y de nada, posiblemente sea sólo un recordatorio más , para que en estos días aproveche que ahora que ya no hay escuela y sólo debo de cumplir con el alemán y mis cursos, escriba, dibuje, lea, vea, observe, piense, escuche y haga todas las cosas que de vez en cuando se olvidan y son las que nos hacen ser como somos.

Saludos a los que lleguen a leer esto. Espero todos hagamos más lo que nos gusta y dejemos de hacer eso que no nos deja nada.