Las 5 de la tarde y ya llevo el segundo café, por alguna razón la gente pareciera ir mas lento, como si no hubiera prisa de ir a ningun lado, estarán todos viendo lo mismo que yo? Se que la gente no puede ir tan lento y mucho menos en esta ciudad, creo que es tan solo mi percepción de las cosas. Pero por qué todo se ve tan calmado?, el ruido de los coches es mínimo, casi imperceptible. Que mas da, estoy con mis amigos y me la estoy pasando muy bien, seguro esta sensación se bajara mas tarde, posiblemente mañana ya todo vuelva a su rapidez habitual.
Supongo todo esto es parte de los estragos de la fiesta de ayer, el haber fumado tanto y haber dormido tan poco, o mas bien nada. Siempre lo he dicho, y seguramete me tacharan de loco; pero esto de estar crudo con amigos y tratar de hacer que se pase pronto, bajandola con un buen cafe del jarocho parece gustarme mucho. Casi nadie habla, pero da la impresión que todos reflexionamos sobre lo sucedido, posiblemente sobre otras cosas; pero estar juntos y a la vez dispersos, inmersos en nuestros pensamientos, profundos o no tanto, me provoca sonreir y pensar en el éxito que fué la fiesta.
Estoy perfectamente conciente, que de haber planeado la fiesta, no hubiera resultado de la misma manera en que fue llevada a cabo. El motivo de esta, juntar las fotografías del viaje a San Luis. Ese viaje, al igual que esta fiesta todo un éxito, ya hablare sobre el después que bien merece una o varias entradas.
En realidad no tenía la intención de ser una fiesta en sí, seríamos unas 20 personas las estimadas para llegar a juntar las fotografías, echar los guitarrazos en el guitar hero y disfrutar de unas cervezas bien muertas mientras contábamos las anecdotas surgidas a lo largo de ese viaje sin sentido. No sonaba mal después de todo. Bastante tranquilo, muy agusto.
Algo pasó, que a medida en que atardecía, la reunión iba tomando el caracter de fiesta, la gente comenzaba a bailar al ritmo de la música cumbiera y las cervezas parecían por arte de magia ir apareciendo en la mano de cada uno de nosotros. Sin darme cuenta, de pronto el departamento estaba completamente oscuro, lo único que proyectaba algo de luz era la televisión que habia quedado encendida a manera de instalación; algo condechi para mi gusto, pero le daba cierto toque especial al momento. Por otro lado risas y un poco de luz salían de la cocina, cada quien se habia hecho ya de su espacio y diversos grupos se habían formado en distintos sitios del departamento.
-Por que carajos mi cocina está tan sucia?
_ahhhh te vamos a enseñar el salud vikingo respondió Lalo.
Así que todos tomaron una cerveza nueva, la abrieron y al grito de salud la estrellaron; dejando un rastro de cerveza por el techo, paredes y un gran charco de color opaco en el piso.
-mmmm... Esta bien, solo no rompan nada.
Que mas les podía decir, si todos parecían estar pasandola tan bien.
El departamento seguía recibiendo grupos de aproximadamente 10 personas. Calculo que al final seríamos alrededor de unos 60 unamitas echando el rock, bailando, tomando, riendo, platicando, sintiéndonos jóvenes, en nuestra mejor época.
Tiempo después se daría a lugar, la creación del gallo mas grande que he tenido el placer de degustar. Con unas sabanitas que me fueron robadas, sería envuelta una gran cantidad pasto. Estas sabanitas, fueron mojadas en el viaje y por lo mismo quedaron pegadas; el creador del gallo, al ver que estas no se desprendían tuvo la idea de usarlas todas de un jalón. No me extraña como es que casi una hora después, llegara la policía con 2 patrullas normales y otras 2 para subir a varios pelados. Aun habiendo apagado la música y tratando de estar callados, dieron con nuestro departamento.
No se necesita ser detective para adivinar en cual departamento estaba la fiesta, si por la ventana salía tanto humo, que parecía se estuviera incendiando todo el edificio. Ya estando dentro, sólo se necesitaba seguir el olor para dar con el punto de origen del desmadre.
Amablemente nos pidieron termináramos con la fiesta alrededor de las 3 y media de la mañana, la mayoría se fué, o los fueron. Todavía quedaríamos unas 20 personas para seguir platicando y terminando esas cervezas que nos pedían a gritos ser ingeridas.
Serían las 5 y media de la mañana cuando decidimos ir a descansar, ya que a las 7 debíamos estar en la UNAM para la toma de fotografías de generación. Con tan solo una hora de sueño, estaría subiéndome al coche del buen Gib con una cara de zombie y el traje para las fotos en las manos.
La toma fue algo tardada y hasta la fecha no he logrado ver esa fotografía, me parece ya tendrá casi un año desde aquel acontecimiento y con lo único que me quedo es con una serie de fotos que nos hizo el favor Walmir de sacar para ahorrarnos el pago de las mismas.
Al fin terminó la dichosa sesión, hacía un calor que provocaba la destilación de todos nosotros, así que decidimos ir por los que quedaron encerrados en mi departamento para posteriormente bajar la cruda con unos buenos tacos de barbacoa de eje 10. En ese momento no había mejor elixir que unas buenas cervezas, asi que bien comidos y bien tomados, decidimos dirigirnos a terminar con el día por un excelente cafe del jarocho.

Como es que la gente se mueve tan lento, si mis pensamientos sobre la noche anterior corren tan rápido...

